Ejercicios Espirituales Ignacianos I

san-ignacio
San Ignacio, por Javier Yep.

Hay muchísima información en internet (además de una extensa bibliografía) acerca de qué son los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (EE a partir de ahora). Por esta razón no voy a hacer una descripción objetiva ni histórica de ellos. Únicamente voy a comentar de forma breve, en ésta y en otra publicación futura, qué han supuesto para mí, cómo han influido en mi vida y a dónde me han llevado.

Los EE completos se llevan a cabo en retiro a lo largo de un mes (dividido en cuatro semanas), pero también se pueden hacer en la vida diaria, dedicándoles un tiempo cada día (en torno a una hora). Yo realicé los EE completos en la vida diaria a lo largo de un período de un año y medio. Mis ejercicios fueron personalizados, es decir, tuve un acompañante con el que me reunía periódicamente (cada semana aproximadamente) y que me ayudaba en el discernimiento y me proponía las etapas del proceso. Mi acompañante fue José Yruela, miembro de la Compañía de Jesús y director del Centro Arrupe de Sevilla, a quien estoy profundamente agradecido por su tiempo, dedicación y paciencia.

Los EE son un viaje desde uno mismo hacia uno mismo. Uno parte de su propia realidad y vuelve a regresar finalmente a ella, pero transformado, con una visión nueva. En medio ha habido un largo viaje lleno de sorpresas y descubrimientos. Es como una de esas órbitas de las Ecuaciones Diferenciales (en Matemáticas), llamadas órbitas homoclínicas,  en las que la trayectoria parte de un punto y regresa de nuevo a ese mismo punto después de un viaje a través del espacio de fases. (La analogía no es perfecta pues en las órbitas homoclínicas la salida del punto y el posterior retorno a él se producen ambos en tiempo infinito, pero creo que es una metáfora muy gráfica.)

Cuando inicié los EE me encontraba en un estado de completa confusión. El problema de la realidad del mal me hacía dudar seriamente de la existencia de Dios, pero la fuerte atracción que sentía hacia la figura del Jesús histórico me hacía mantenerme en el frente de batalla. Mi experiencia de muchos años en otros campos de la espiritualidad (esencialmente en el hinduismo) también tenía una presencia notable en medio de ese estado caótico de incertidumbre.

Las preguntas flotaban en el ambiente y en mi mente: ¿Qué creer?, ¿qué descartar?, ¿hacia dónde ir?, ¿qué método desarrollar?

El proceso que viví durante los EE me dio el discernimiento suficiente para que se materializaran respuestas claras a esas preguntas.

Las herramientas básicas contenidas en el libro de Ejercicios de San Ignacio, y que utilicé profusamente durante el proceso de ejecución de los EE, fueron de un valor que difícilmente podría exagerar. Entre estas herramientas hay que destacar las siguientes, mencionadas no en orden de importancia:

  • Principio y Fundamento (especialmente la indiferencia).
  • Presupuesto.
  • Examen.
  • Reglas de discernimiento de la primera semana.
  • Reglas de discernimiento de la segunda Semana.
  • Reglas para ordenarse.
  • Diversos procedimientos para la toma de decisiones.

En una posterior publicación de este blog, Ejercicios Espirituales Ignacianos II, describiré las consecuencias fundamentales que se han seguido en mi vida a partir del uso que hice de estas herramientas en el proceso de los EE.

Leave a Reply